"Un señor en China se toma una sopita de murciélago y en la otra punta del mundo a ti te despiden". (@laJuani_Crazy).COVID-19 en China

El Efecto Mariposa ha mutado en el Efecto Maripociélago, y nos enfrenta a lo que algunos identifican como un caso claro de Cisne Negro de Taleb que las empresas no pueden prever. Sin embargo yo disiento de esa interpretación.

Los que me conocen más íntimamente recordarán mis sermones advirtiendo de la crisis del 2008. Mis argumentos se menospreciaron incluso en mi círculo más cercano. No es fácil ser escuchado cuando pareces el único sereno en una fiesta de borrachos. Así que, aún a riesgo de que me llamen Capitán Aposteriori, lavemos al Cisne. Quizá descubramos por qué no era tan negro (inesperado) como lo pintaban.

Ya vimos en los artículos "El tiempo en sus manos" y "Los que no nacieron" que para identificar y clasificar los elementos y mecanismos de cambio en la actividad prospectiva a largo plazo debemos tener en cuenta dos factores: Impacto y plausibilidad.

 

 

El impacto depende de nuestro sector de actividad. Cuando reventó el volcán Eyjafjallajökull en el 2010 el impacto fue regional en Europa y negativo para las compañías aéreas, mientras que fue positivo para las compañías que ofrecían sistemas de videoconferencia. Por cierto, fue una lástima ver a las empresas tomar decisiones de compra tan malas para proveerse de esta tecnología. En las salas de conferencias corporativas todavía aparecen fósiles de ese año.

En el COVID-19, las compañías aéreas y el turismo está sufriendo mucho, mientras que el retail de alimentación y otros sectores están incrementando extraordinariamente su actividad. Por lo tanto, el impacto es subjetivo en tanto en cuanto depende de nuestra perspectiva de sector. Es muy importante resaltar que el impacto debe considerarse no sólo en su dimensión inmediata, sino también en el largo plazo. ¿Cómo cambiará la economía, los hábitos de los consumidores, la geopolítica, y tantas otras cosas tras el evento?

¿Y la plausibilidad? Tomemos el caso del volcán mencionado. Al año siguiente fue el volcán Grimsvötn el que amenazó el tráfico aéreo en Europa. Las grandes erupciones pueden ocurrir cada miles o decenas de miles de años, pero en una economía como la nuestra, puede que las pequeñas erupciones afecten mucho a nuestro sector aeronáutico. Quizá, si soy una compañía aérea, por la experiencia reciente debería incluir los volcanes en mi planificación de escenarios. Además, nunca se sabe cuánto puede durar una erupción. Podríamos mencionar muchos más escenarios plausibles, como el de una tormenta solar para las compañías de telecomunicaciones.

 

Últimas pandemias globales

Últimas pandemias. Por para Visual Capitalist. Véase imagen original.

Volvamos al COVID-19. Vemos en el gráfico adjunto que en los últimos 70 años se han declarado oficialmente 8 grandes pandemias, sin contar con los diversos brotes que se han controlado localmente, o han pasado sin pena ni gloria por sus efectos más livianos sobre los seres humanos. Una cada 10 años. Es pues cuestión de la suerte de la mutación y del esfuerzo sanitario que el brote sea más o menos contagioso, y más o menos mortal. Y que por lo tanto afecte a todo el mundo (literalmente), como la Gripe (no) Española, el HIV, o el SARS, o se contenga en una región. Tengamos en mente que no están incluidos en ese gráfico otro tipo de eventos similares como por ejemplo el de las Vacas Locas del Reino Unido, que tanto impacto tuvo en un subsector de la alimentación.

Un evento tan frecuente como el de una pandemia no debería ser considerado un Cisne Negro. Es cuestión de tiempo que, tras el COVID-19, surja una nueva disrupción de ese tipo, con mayor o menor impacto (esperemos que menor). La escala de tiempo es lo suficientemente pequeña para tener en cuenta esa disrupción en el tiempo de vida de cualquier empresa con vocación global (e incluso sin esa visión). No es pues aceptable considerar "no plausible" una situación como el COVID-19, y dejarla fuera de la planificación de escenarios en nuestra prospectiva.

El COVID-19 no es un Cisne Negro. Otra cosa es que nuestra memoria social sea muy corta.

Reflexionemos desde el conocimiento de nuestro sector para desarrollar esos escenarios. Siempre ayuda el imaginar aquello que nos quitaría el sueño. Pero esto último será objeto de otro artículo.

 

Por Miguel Borrás

(El efecto mariposa es una película de suspenso y ciencia ficción escrita y dirigida por Eric Bress).

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